Mostrando entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de noviembre de 2016

Jericó, el infinito vuelo de los días: No es una radiografía a nuestros pueblos, es un homenaje a la fuerza de nuestras mujeres. (Dirección: Catalina Mesa)



"Puede uno tener 80 años y con salud. Puede uno decir: ¡Viva la juventud!

Antes de ver Jericó creí que iba a ver una historia más sobre un pueblo colombiano, uno más de esos trabajos documentales que pretende enseñarnos a los citadinos como se vive en un determinado pueblo, como la gente pasa su día a día a pesar de que todo es muy diferente a como se hace en los lugares pésimamente llamadas "civilizados". Sin embargo, Jericó no tiene ni pretende mostrar nada de eso, el pueblo del que toma nombre la película es un pueblo hermoso que nos sirve como excusa para encontrarnos con lo que interesa en la película: mujeres guerreras, hermosas y colombianas.


Jericó nos lleva a conocer la vida de un pequeño grupo de mujeres que habitan este pueblo, mujeres bañadas por alegrías, tristezas, pensamientos, historias y experiencias. Mujeres que poco a poco irán desnudando su alma y nos abrirán la puerta de su casa para que podamos escuchar sus vivencias, sus secretos, sus dolores, mujeres que no llevaran a sentir su autenticidad, a reír y llorar con ellas, conocer sus historias de amor y desamor, conocer la alegría por los sueños y metas realizadas y la tristeza porque la vejez nunca llega sola y a veces se lleva algunos partes de nuestra vida y nuestro corazón durante el recorrido. Pero que al final de todo nos recordarán que es la fuerza de las mujeres colombianas la que nunca se debe olvidar y mucho menos desconocer. 


Catalina Mesa no solo se encarga de crear escenarios tan intimistas y sinceros con las señoras que protagonizan la película hasta el punto de provocar en la audiencia ganas de tomar un "tinto" con ellas mientras se escuchan más y más historias de las miles que deben tener. Sino que también adorna todo esto con una fotografía que raya en lo hermoso y perfecto, nos muestra un Jericó bañado con todo tipo de colores, objetos, paisajes, sonidos y canciones que hacen que cada fragmento de la película sea una pequeña obra de arte. 


Una bella película, un homenaje a nuestras mujeres colombianas y más que una radiografía a un pueblo es una radiografía al corazón de ellas. 


"El regalo más grande que me vas a dar en la vida mi Señor es que yo terminé cuando yo esté vieja, me vaya morir a Jericó"


jueves, 31 de julio de 2014

Tierra en la lengua: Melancólico homenaje a los patriarcas colombianos) Dirección. Ruben Mendoza


Colombia es y seguirá siendo un país de tradiciones, un país que mientras se construía piedra por piedra iba dejando a su paso historias, personas, anécdotas y costumbres que aunque ignoradas por los libros y demás documentos escritos es casi imposible ignorarlas del corazón y la memoria de los colombianos.

Una de estas historias es la que narra Tierra en la lengua, la historia de Don Silvio, patriarca de los llanos colombianos que sobre si lleva cargado el machismo, la experiencia, la soledad y la terquedad que funcionan como su arsenal de armas para poder ejercer (o creer que lo hace) todo el poder y la autoridad que alguna vez cuando su cuerpo y su mente eran más fuertes. 


Don Silvio quien hace una batalla final contra su propia vida, no en búsqueda de sobrevivir sino en búsqueda de dejar algo tras ella, tiene como sus únicos secuaces a sus dos jóvenes nietos quienes claramente representan el lado contrario de la vida, representan una tierra nueva que no florece sobre la tierra muerta que esta totalmente plagada con la sangre de Don Silvio. 

Una lucha de intereses generacionales entre Don Silvio y sus nietos que no solo confrontan el pasado y el presente sino también lo racional contra lo místico, es lo que le da cuerpo a esta la más reciente película del director de La Sociedad del Semáforo, Rubén Mendoza. En donde la agonía de la vida y el desperdicio de esta quedan evidenciadas minuto a minuto durante toda la película, siempre dejando interrogantes bajo los pies de los personajes. ¿Qué se hizo mal?, ¿Qué se hizo bien?

Sin necesidad de contar con un inicio, un nudo y un desenlacé representativo dentro de la obra, Rubén Mendoza nos llena de una fotografía impresionante bañada de unos paisajes llaneros hechos para ser fotografiados, de unas actuaciones naturales que no desmayan en ningún segundo y de unos personajes que se evalúan a si mismo constantemente, sacando a la luz de manera inconsciente sus propias debilidades y dudas frente a la vida. Pero que finalmente llenan a la audiencia de los mismos interrogantes y poco a poco sucumben a la presión quelos desenmascara y los muestra como sus partes más débiles. 


Una gran película colombiana sin ninguna duda, un homenaje a las tierras colombianas, a su gente, a sus historias y a los olvidados, a el valor de la vida y mucho más a el de la muerte, un espectáculo visual y teatral constante, y como la misma película lo dice un homenaje a nuestros patriarcas, incomprendidos pero sobretodo desconocidos.







miércoles, 30 de abril de 2014

Ciudad Delirio, la cali salsera vista con ojos españoles. Director: Chus Gutiérrez


El último gran proyecto cinematográfico colombiano (omitiendo por completo Nos vamos pal mundial la cual pienso evadir) se llama Ciudad Delirio una película sobre Cali la capital mundial de la salsa, sobre su gente, sobre su cultura, sobre la salsa. Chus Gutiérrez directora de cine española con una hoja de vida de 8 largometrajes y más de 10 de cortometrajes se arriesga en esta oportunidad a hacer una película fuera de su patria y da nacimiento a una obra que oscila entre un respeto y admiración por la cultura salsera en Colombia y una mirada curiosa y sorprendida de una España que todavía se considera "primer mundo"hacia una Colombia folclórica representada en la ciudad de Cali en donde todos los problemas mientras no sean económicos son olvidados.


La historia de Ciudad Delirio no se aleja de cualquier comedia romántica americana que se haya visto en un domingo de aburrimiento, en donde un hombre y una mujer que se conocen en un momento fugaz y pasajero de sus vidas quedan perdidamente enamorados el uno del otro pero durante hora y media tendrán que luchar con todo tipo de confusiones y situaciones que hacen pensar que es imposible que terminen juntos. Alrededor de la pareja principal un montón de personajes secundarios que se encargan de llenar la pantalla de estereotipos humorísticos y de pequeñas anécdotas relleno e inconclusas que permiten que la película no sólo se salve de caer en el aburrimiento sino de que cumpla con sus 100 minutos de duración de forma adecuada. El amigo gay, la tía imprudente, los ex esposos antagonistas que no tienen nada bueno, la hija graciosa y el adolescente conflictivo.


Las intenciones de comedia de la película resultan favorables siempre y cuando no sea por medio de la ridiculización de los personajes como sucede con el protagonista Javier (Julián Villagrán) personaje español que en la película deja su nativa España y escoge Cali (ciudad que conoció brevemente por razones laborales) como el lugar para olvidar su reciente, inexplicable e inconclusa separación matrimonial y de paso encontrar el amor y que tiene como única herramienta para hacer reír a la audiencia expresiones y movimientos "payasescos" sobre todo cuando trata de demostrar y convencer lo malo que es bailando salsa. Por otro lado otros personajes como la protagonista Angie (Carolina Ramírez) su ex esposo William (John Alex Castillo) y su papá "Vaso de leche"(Jorge Herrera) se encargan de dar buenas, graciosas y apropiadas interpretaciones tal vez porque como caleños que son se ven muy bien haciendo de personajes clásicos de la idiosincracia de esta ciudad y en el caso de John Alex Castillo  su medido y divertido personaje, sin exageraciones ni humor forzado como ocurre con todos los demás, se convierte casi en el único personaje de la película que uno quiere ver todo el tiempo en pantalla incluso por encima de los protagonistas.


Un aporte valido al cine colombiano por parte de una directora española teniendo en cuenta la carencia que hay de cine musical en el país, a pesar del enorme significado que tiene para nosotros como colombianos la música, con todo y su enorme variedad. Sin embargo a pesar de eso la película no va más allá de una exposición tipo "esta es la Latinoamérica salsera" para el publico español, no solo por lo absurdamente básica y a veces inconclusa que resulta su historia sino por que en ningún momento la película deja de parecer un experimento para hacer que el personaje español Javier encaje en todo ese micro mundo de la salsa que tan bien se mueve en Cali. Razón por la cual me pregunto una vez más (como me ha pasado con todas y cada una de las adaptaciones fílmicas de los libros de Gabriel García Márquez) por qué estas historias que giran al rededor de las raíces culturales colombianas no son dirigidas por alguien colombiano que pertenezca a ese mundo que se quiere mostrar y lo pueda poner de una forma más apropiada frente a una cámara.